Saturación y nuevos sentidos políticos de la democracia Carlos Díaz González Méndez

Saturación y nuevos sentidos políticos de la democracia

Michelle Maffesoli (2004) sugiere dos categorías para comprender las dinámicas sociopolíticas de la actualidad: la saturación de la forma política y la socialidad. A través de ellas se pueden analizar cambios en las relaciones de la sociedad con la política y su ejercicio. Por ejemplo, el repliegue de los sentidos políticos hacia las esferas individuales de la vida social y el alejamiento de la política tradicional, se explican por la saturación de la praxis electoral y representativa que empuja a la sociedad hacia un gregarismo asentado en la cotidianidad (Maffesoli, 2004:75). Es decir, cuando el ejercicio convencional de la política ha llegado al límite de su capacidad, emergen desde la vida cotidiana nuevos sentidos políticos y solidarios denominados socialidad. El concepto es útil para explorar los vínculos entre la sociedad y la política. Continuar leyendo…

La utopía en Por México Hoy Guillem Compte Nunes

La utopía en Por México Hoy

En una entrada anterior[1] analicé el texto México: represión, resistencia y rebeldía del grupo contestatario Praxis en América Latina. Con ello, en parte quería reivindicar el estudio de la literatura formal de la acción colectiva contrahegemónica, particularmente aquella enfocada al cambio político sistémico. Siguiendo esta línea, examino aquí un escrito de Por México Hoy (PMH), otra iniciativa apartidista que aspira a una transformación política radical. Reviso su texto fundante. Primero, presentaré el grupo; a continuación, expondré mi marco de análisis; examinaré el escrito y cerraré con una reflexión.

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La aburrida democracia Mauricio Méndez Santa Cruz

La aburrida democracia

La democracia es aburrida. Hay demasiadas certezas, procedimientos, normas y poco espacio para los héroes. Los líderes políticos en los regímenes democráticos son personas de carne y hueso que acotan su actividad a los alcances que le permite un marco legal que en la mayoría de los casos les antecede. Pero eso pasa en las democracias y México aún no lo es. En el año dos mil, resultó evidente que vivíamos una transición desde el autoritarismo. Muchos analistas se apuraron a señalar, entonces, que esa transición nos llevaría a un régimen democrático, pero hoy parece que esas afirmaciones no eran más que buenos deseos. Hubiera valido la pena revisar, en esas fechas, otras transiciones y atemperar nuestro entusiasmo. Continuar leyendo…