El regreso de las protestas en Ecuador

El regreso de las protestas en Ecuador

El sociólogo estadounidense Sidney Tarrow[1] define los ciclos de protesta como fases de intensificación de los conflictos y confrontación en el sistema social. Ecuador es un país que continuamente ha experimentado esa intensificación de los conflictos. Durante la década de los noventas expulsaron a presidentes del cargo, un periodo considerado de alta inestabilidad institucional y baja gobernabilidad. A partir del segundo quinquenio de la década del 2000 el país tuvo un proceso constituyente que resultó en la Constitución Política del 2008, experimentó años de bonanza económica, relativa tranquilidad y estabilidad institucional. Continuar leyendo…

La crisis en el Perú: causas políticas y la necesaria reforma policial

La crisis en el Perú: causas políticas y la necesaria reforma policial

Entre el 9 y 16 de noviembre del 2020, el conflicto entre el Ejecutivo y Legislativo peruano alcanzó su pico máximo con una crisis política total. En ocho días el Perú tuvo tres presidentes, en seis meses se cambió a cinco gabinetes y durante todo un día los cargos de Presidente de la República y Presidente del Congreso quedaron vacíos por las renuncias dejando al país sin las cabezas de los dos poderes. Todo esto ocurrió a meses de las Elecciones Generales a realizarse el 11 de abril del 2021, y en medio de la crisis sanitaria mundial producida por la COVID-19 que ha afectado ya a 948 mil personas, generado una pérdida significativa del empleo formal y desbordado el sistema de salud. Continuar leyendo…

AMLO frente a las víctimas de la violencia

AMLO frente a las víctimas de la violencia

AMLO frente a las víctimas de la violencia

Apuntes a partir de la Caminata por la verdad, la paz y la justicia

Ante la masacre que sufrió la familia LeBarón en noviembre de 2019, Javier Sicilia convocó a volver a “congregarse para sentar al poder” y obligarlo a implementar “una verdadera política de verdad, justicia y paz”. Al cabo de unos días, el poeta criticó la fallida estrategia de seguridad del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y anunció que volvería a caminar hasta Palacio Nacional para exigirle retomar la agenda de justicia transicional que se comprometió a adoptar, como presidente electo, el 14 de septiembre de 2018.

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El implacable juicio de la historia sobre Daniel Ortega

La historiografía suele rendir culto a los perdedores y demoler a los triunfadores. Este principio lo formuló el historiador mexicano Héctor Aguilar Camín en La frontera nómada y lo ilustró con ejemplos de la historia mexicana. “La posteridad histórica mexicana tiende a venerar a sus héroes derrotados y a mirar con recelo a sus personajes triunfadores -dice-. Continuar leyendo…

La acción colectiva para el control de la violencia y la delincuencia

La acción colectiva para el control de la violencia y la delincuencia

El control de la violencia y la delincuencia es una atribución predominantemente del Estado. Sin embargo, ello no imposibilita que actores sociales diversos puedan organizarse para intervenir, impulsar, e implementar mecanismos orientados a controlarlas.

Las condiciones de violencia e inseguridad en México han provocado acciones colectivas, como manifestaciones en las calles y la formación de organizaciones que intentan promover el debate y ejecutar acciones que resuelvan el problema. Bajo este panorama, este texto hace una presentación sintética de los estudios sobre la acción colectiva orientada al control de la violencia y la delincuencia.

La organización de actores colectivos no ha desembocado en todos los casos en una perspectiva de seguridad ciudadana (Carrillo, 2007; Dammert, 2010). Sin embargo, la percepción y victimización de la violencia y el delito han provocado movilizaciones, formas de organización y cohesión en distintos grupos, así como interpretaciones, disputas y debates sobre qué hacer frente a estos problemas. Continuar leyendo…

La violencia de Estado, los movimientos sociales, y Ayotzinapa

1.

Ayotzinapa es un caso dramático de una posible ruptura del vínculo mando-obediencia, del desmoronamiento de la gobernabilidad, y de la relación entre el Estado y la ciudadanía. Por un lado, es la primera vez, desde la masacre del 2 de octubre de 1968, hace casi medio siglo, que el Estado aplica con extrema severidad la tecnología más sanguinaria de la represión contra los movimientos sociales. Ni siquiera Atenco y APPO se le compara, aunque sí Aguas Blancas y Acteal. Algunos confiaron que tanto la resonancia social y cultural del movimiento estudiantil sobre la sociedad durante las siguientes décadas, como la transición a la democracia, cerrarían para siempre una opción represiva de tal naturaleza. No fue así.

Por otro lado, es la primera vez que de manera tan evidente, el narcopoder arremete con tal ferocidad contra los movimientos sociales. Durante la década pasada, la primera del siglo XXI, han surgido protestas y movimientos contra la violencia y la inseguridad de diversos sectores de la ciudadanía. Han sido respuestas ante los llamados daños colaterales, y la resultante criminalización de la protesta por parte del gobierno, sin embargo no habíamos presenciado una masacre de tal magnitud dirigida a un blanco tan específico, donde se haya vinculado con tal claridad al Estado con el crimen organizado. Continuar leyendo…