La batalla digital por La Habana (I) Ricardo Mansilla

Los cubanos han pagado el precio
de estar atrapados en los sueños de otros
Zlavoj Zizek

No hay delirio de persecución
en un lugar donde la persecución es un delirio
Guillermo Cabrera-Infante

La influencia de internet y sus redes sociales en todos los campos de nuestra civilización es creciente y además irreversible. Como bien profetizara M. Leinter: “¡Las computadoras son la civilización! ¡Si apagamos las computadoras, volvemos a un tipo de civilización que hemos olvidado cómo manejar!”[1]

En épocas recientes, los movimientos sociales se han beneficiado de manera decisiva de las redes sociales. La Primavera Árabe,[2] iniciada en diciembre de 2010 en la ciudad tunecina de Sidi Bouzid, el Movimiento M-15, iniciado en mayo de 2011, también conocido como de los indignados[3] y su secuela, el llamado Occupy Wall Street[4] pasaron de ser espontáneos brotes de protesta a notables ejemplos de auto-organización social por el uso intensivo que hicieron de las redes sociales como instrumento de coordinación, difusión de la información y plataforma para la visibilización de sus reclamos. Hubiera sido impensable la exposición mediática alcanzada por estos movimientos sin la existencia del internet y sus redes sociales.

Los sucesos del pasado 11 de julio en La Habana, Cuba (conocidos ya como el 11J), si bien comparten algunas peculiaridades con las protestas sociales antes mencionadas, albergan características propias muy distintivas, derivadas del devenir histórico en la isla en las últimas seis décadas. Antes de continuar con el análisis de la influencia de internet y las redes sociales en esos acontecimientos y en favor de la comprensión del lector, se dedicará algún espacio a crear un marco de referencia sobre ciertos aspectos de la vida de la nación caribeña.

El embargo

El embargo estadounidense a la isla de Cuba iniciado en octubre de 1960[5] es el concepto más ubicuo en las narrativas del gobierno cubano (que lo califica manifiestamente de bloqueo), así como en casi cualquier debate donde se discuta el desempeño económico del gobierno o la falta de libertades individuales a que el mismo somete a sus ciudadanos.

A diferencia de la visión que ofrecen las autoridades cubanas, el embargo no es un corpus monolítico que puede desactivarse con una sola acción. Se trata en realidad de un amplio entramado jurídico construido durante décadas que incluye seis leyes diferentes y numerosas regulaciones que prohíben o restringen las relaciones económicas con la isla. Si bien el embargo no incluye medicinas ni alimentos (lo cual es comúnmente soslayado por el gobierno cubano) como ha comentado Pedro Freyre el pasado 15 de julio para la BBC: «La regla general es que todo aquello que no esté explícitamente autorizado por una licencia especial o general, está absolutamente prohibido si tiene que ver con Cuba, en términos económicos y de comercio.»[6]

Sin embargo este especialista precisa más adelante en la entrevista realizada por BBC que: “hablando del embargo alguien dijo que tenía ‘más huecos que queso’ porque contiene toda una serie de excepciones y de licencias generales que autorizan transacciones con Cuba”. Erika Guevara-Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional, considera que culpar a estas sanciones de las dificultades económicas en la isla es inapropiado. «Ellos [el gobierno cubano] han generado una narrativa como si se tratara de un bloqueo completo y se trata de un embargo económico y financiero, con todas las implicaciones que eso tiene en la vida de las personas.»[7]

Existen cifras elocuentes. En 2020, el país de donde Cuba importó más alimentos fue Brasil: 158 millones de dólares. El segundo fue EEUU con 157 millones.[8] La administración Trump restringió las remesas a Cuba a la cantidad de USD 1000 cuatro veces al año.[9] Antes de la reunificación monetaria el salario promedio en Cuba rondaba los USD 30 al mes. La Oficina Económica y Comercial de España en La Habana elaboró en abril de 2021 un análisis sobre el estado de la economía cubana.[10] En las páginas 26 y 27 de este informe pueden verse las importaciones de Cuba en los últimos años.[11] Por solo citar un ejemplo en 2019 Cuba importó 451 millones de dólares de México y esto solo significó el 5% del total de importaciones. En el año 2015 el gobierno cubano firmó un acuerdo con el Club de París, que le condonó 8.500 millones de dólares de una deuda total de 11.000 millones con el compromiso de pagar en plazos el importe restante hasta 2023.[12]

A la hora de evaluar el deplorable estado de la economía cubana, otros especialistas le confieren más importancia al persistente retraso en la puesta a punto de las transformaciones estructurales que desde hace años precisa con urgencia la economía de la isla. Para el Dr. R. Torres, académico del Centro de Estudios de la Economía Cubana de la Universidad de La Habana[13] ciertos factores internos imputables al gobierno de la isla han jugado un papel esencial en el deteriorado estado de la economía cubana. “La reforma que se propuso formalmente en 2011 apuntaba a varios de aquellos problemas estructurales. Sin embargo, incluso en el marco oficial, los avances han sido muy limitados. De ahí su escaso impacto en la economía. Por ejemplo, en 2017, las autoridades cubanas suspendieron el otorgamiento de licencias en las categorías más populares del trabajo por cuenta propia e intentaron introducir nuevas restricciones al ejercicio del cuentapropismo.”[14]

No obstante, el embargo comercial hacia Cuba es el más prolongado que se conoce en la historia moderna. Ha sido condenado 28 veces por las Naciones Unidas y buena parte de la comunidad internacional sostiene que viola el derecho internacional.[15] En el informe Cuba vs Bloqueo que presentó el gobierno de Cuba sobre el embargo ante la Asamblea General de la ONU en septiembre de 2020 se afirma que los daños acumulados durante casi seis décadas de aplicación de esta política ascienden a USD 144,413.7 millones.[16]

 

Internet en Cuba

Desde sus inicios la internet fue vista por el gobierno cubano como un enemigo en potencia. Acostumbrado durante décadas a un férreo control de los medios de comunicación masivos y de los servicios de noticias,[17] la perspectiva de que los cubanos residentes en la isla pudieran conectarse a la red de redes y descargar materiales de todo tipo sin un filtro ideológico previo era algo impensable para los que orientaban la política ideológica del gobierno cubano. Esto sin duda impuso un desafío único a la dirigencia cubana, pues en la medida en que internet ganaba espacio a nivel mundial como herramienta en la realización del trabajo académico y de investigación científica, en las relaciones económicas y el intercambio cultural, coartar su uso llevaría a la sociedad cubana a un ostracismo suicida, mientras que permitir su uso pleno implicaba una pérdida del monopolio de la información, tan importante para las sociedades autoritarias.[18] Se optó entonces por una dosificación muy cuidadosa del acceso a internet.[19] Los funcionarios del gobierno y los académicos podían tener cuentas de correo electrónico,[20] a las cuales solo se podía acceder en computadoras pertenecientes a los centros de trabajo.[21] El volumen de las descargas era por demás limitado, teniendo los usuarios una cuota mensual.[22] Años después, cuando el acceso a internet fue autorizado a las categorías ocupacionales antes mencionadas, la conexión debía hacerse de la manera antes descrita y las comunicaciones pasaban por varios servidores controlados por el gobierno cubano que limitaban el acceso a sitios “prohibidos”. Todavía a principios de este siglo, a pesar de que ya se observaba una tibia relajación por parte del gobierno cubano de las medidas que prohibían el ingreso de computadoras digitales y de otros componentes electrónicos para el uso privado,[23] la conexión a internet desde los hogares estaba limitada a los diplomáticos y extranjeros, los altos funcionarios del gobierno y los periodistas e intelectuales y artistas que gozaban del beneplácito de las autoridades.[24]

Esta política generó fuertes tensiones en los estratos más jóvenes de la población, ávidos de asomarse a una realidad digital que en su discurso ideológico el gobierno satanizaba de manera radical. Los Joven Club de Computación, fundados el 8 de septiembre de 1987, tenían como objetivo inicial permitir el acceso de los jóvenes a las aplicaciones de las tecnologías digitales dada la fuerte escasez de equipos de cómputo en la isla. Estas entidades eran administradas por la Unión de Jóvenes Comunista que bajo la tutela del Partido Comunista de Cuba dirigía el trabajo ideológico sobre la juventud cubana. Con el surgimiento de internet recibieron el encargo del gobierno de proveer acceso a la red de redes, convirtiéndose así en una suerte de cafés internet (sin café) donde los jóvenes podían acceder al ciberespacio bajo la atenta mirada de los administradores de los mismos. Las peticiones de búsqueda (queries) realizadas por los usuarios pasaban obviamente a través de servidores que bloqueaban el acceso a páginas consideradas “problemáticas” según el gobierno cubano.

Otra flexibilización importante fue brindar de forma exclusiva a los profesionales de la salud una conexión a internet a través de INFOMED.[25] Esta institución, creada en 1992 tenía como propósito (según consta en su página web) “construir colectivamente un ecosistema de personas, servicios y fuentes de información para la salud”. Como es conocido, los servicios de salud son uno de los estandartes que ha exhibido el gobierno cubano durante décadas como uno de sus logros más rotundos.

Cuando las restricciones no se alinean con los incentivos de las personas, se forja un terreno fértil para la corrupción. Así, cuando la cantidad de computadoras en los hogares alcanzó una masa crítica, surgió un mercado negro de cuentas de acceso a internet clandestinas. Algunos administradores de los Joven Club y de INFOMED no resistieron la tentación de un ingreso extra y abrieron puertas traseras en sus servidores para otorgar el acceso a internet a personas con los ingresos adecuados para pagar el “servicio”.

Una muy original iniciativa independiente comenzó a desarrollarse alrededor del año 2010.[26] Con el nombre de SNet (por Street Network) un grupo de jóvenes especialistas crearon una comunidad inalámbrica, que funcionaba bajo un principio de soberanía tecnológica, con total independencia de las autoridades gubernamentales cubanas.[27] La intención inicial de SNet era crear una plataforma para jugar World of Warcraft o Call of Duty sin necesidad de mover sus ordenadores de escritorio[28] de casa en casa, pero paulatinamente aumentó sus funciones a otras actividades como la publicación de revistas electrónicas que se distribuían por e-mail. Si bien fue inicialmente tolerada por las autoridades cubanas,[29] un cambio en las regulaciones jurídicas del Ministerio de Comunicaciones de Cuba,[30] la convirtieron en una actividad ilegal. Esto generó las protestas de sus muchos usuarios,[31] pues SNet había logrado un crecimiento sostenido durante años, brindando cobertura sobre toda la provincia de La Habana.

En cualquier caso el internet en Cuba ha adolecido siempre de una pobre velocidad y ancho de banda.[32] Es por lo tanto, casi impensable ver una serie de TV o un noticiario a través de una conexión a internet. Como consecuencia de estas deficiencias de la conexión, surgió un producto comunicativo alternativo muy popular en el país, cuya circulación offline fue una ingeniosa adaptación al contexto de desconexión de la isla, además de ofrecer una opción de consumo informal frente a la adusta programación de los canales estatales: El Paquete.[33]

Consiste en un compendio de materiales descargados de Internet o pirateados de canales de televisión extranjeros. Se distribuye haciendo copias a través de USBs u otros dispositivos de almacenamiento externo. El pago se realiza en el momento de la descarga y en general tiene una actualización semanal, aunque puede recibirse en periodos más cortos. El contenido de El Paquete incluye películas, reality shows, programas humorísticos y musicales de canales básicamente estadounidenses en habla hispana, incluyendo también noticieros, series y documentales de México, Colombia y otros países. El volumen de cada edición es del orden de un Terabyte.[34]

Si bien es tolerado por las autoridades, El Paquete es sin duda un rompimiento con los medios de comunicación masivos de la isla que ocurre fuera de los márgenes institucionales a partir del cual se ha generado una industria cultural informal que deviene en un espacio de libertad en términos económicos (para los productores del mismo) y simbólicos y políticos (para sus consumidores).[35]

El día 6 de diciembre de 2018 las autoridades cubanas informaron que se ampliaría el servicio de internet en la isla con acceso a través de la red móvil 3G.[36] Una decisión que había sido retardada por el gobierno y que se tomaba a regañadientes pues la penetración de internet en Cuba tenía uno de los niveles más bajos en toda su área geográfica.[37] El entonces primer vicepresidente cubano, el Dr. Miguel Diaz-Canel señaló: “En las redes sociales hay un debate ideológico importantísimo y trascendental, un debate que trata de desmontar las bases ideológicas de la Revolución cubana. Hay toda una plataforma de subversión ideológica que funciona en esas redes sociales.”[38] En este esfuerzo, como en todo lo referente a la conexión de la isla a internet, han jugado un papel esencial las compañías chinas Huawei, TP-Link, and ZTE, como lo reconoce la empresa estatal ETECSA, única proveedora de internet en Cuba.[39] En definitiva el acceso a internet a través de la telefonía móvil 3G (que más adelante fue actualizada a la 4G) constituyó una grieta irreparable en el monopolio de la información del gobierno y en la manera en que se visibilizarían las protestas que estaban por venir.

[1] M. Leinter, “A logic named Joe”, en el número de marzo de Astounding Science Fiction, 1946. Es notable la lucidez manifestada por Leinter en su comentario presagiando con casi 5 décadas de antelación la invasión de las computadoras en nuestra vida diaria.

[2] A. Korotayev, J. Zinkina, “Egyptian Revolution: A Demographic Structural Analysis” Middle East Studies Online Journal. Vol. 2 (5), pags. 57-95, 2011.

[3] S. Hessel, “¡Comprometeos!”, Destino (1era. edición), pag. 96, 2011.

[4] N. Chomsky, “Ocupar Wall Street”, Urano, 2012.

[5] Vale la pena precisar que el primer embargo a la isla de Cuba fue impuesto por parte de EEUU a partir del 14 de marzo de 1958, durante la tiranía de Fulgencio Batista con el objetivo de impedir la compra de armas por parte de la dictadura.

[6] https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-57857337. Pedro Freyre es profesor de Derecho y el presidente de Akerman’s International Practice, un equipo de servicios que asesora a corporaciones multinacionales y globales en aspectos de comercio internacional.

[7] https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-57857337.

[8] J. Castañeda, “Cuba, las protestas y los tontos útiles”, Revista Nexos, 12 de julio de 2021.

[9] Fuente: U.S.-Cuba Trade and Economic Council.
https://static1.squarespace.com/static/563a4585e4b00d0211e8dd7e/t/
60d47297f935c36bbc93f84e/1624535706684/Articles2021.pdf
, pag. 2.

[10] http://cort.as/-Xi-w

[11] Los datos provienen de la Oficina Nacional de Estadísticas de Cuba. Anuario Estadístico 2019 (Edición 2020). El informe no reporta los datos de los años 2020 y 2021.

[12] https://diariodecuba.com/economia/1623356223_31822.html

[13] http://www.uh.cu/centros-de-estudios-e-investigaciones/ceec.

[14] https://elpais.com/internacional/2021-07-17/cuba-ha-acumulado-demasiadas-insatisfacciones-sin-canalizar.html. El término “cuentapropismo” se utiliza en Cuba para designar a la pequeña iniciativa privada.

[15] El embargo estadounidense contra Cuba: Su impacto en los derechos económicos y sociales, Amnesty International Publications, 2009. https://www.amnesty.org/download/Documents/44000/amr250072009spa.pdf .

[16] http://www.minrex.gob.cu/sites/default/files/2020-10/Informe%20de%20Cuba%20vs.%20bloqueo%202020.%20Espa%C3%B1ol.pdf

[17] Los desafíos más antiguos al monopolio informativo del gobierno cubano datan de la década de los años 60´s del siglo pasado. En ocasiones las condiciones meteorológicas favorecían la recepción de programas transmitidos por los canales de televisión del sur del estado de Florida. No fue hasta el 20 de mayo de 1985 que una emisora de radio llamada Radio Martí, financiada inicialmente por la USIA y más tarde por la Broadcasting Board of Governors comenzara la transmisión de programas dirigidos específicamente a los habitantes de la isla. Las transmisiones fueron bloqueadas inmediatamente por el gobierno cubano. Cinco años más tarde comenzó sus transmisiones TV Marti. Su señal también ha sido bloqueada por el gobierno cubano. Una completa descripción de estos esfuerzos y las contramedidas tomadas por el gobierno de Cuba puede verse en: https://es.wikipedia.org/wiki/Radio_y_Televisión_Martí.

[18] https://rsf.org/es/informes/internet-bajo-vigilancia.

[19] El Decreto Ley 209 del año 1996 (http://www.ordiecole.com/cuba/209-1996.pdf) decía en su Artículo 13 que “el acceso a los servicios de redes informáticas de alcance global (es decir, internet) tendrá carácter selectivo”. En su Artículo 14 señalaba que “el acceso directo desde la República de Cuba a la información en redes informáticas de alcance global tendrá que estar autorizado por la Comisión Interministerial que se crea por el presente Decreto”. Ver también https://rsf.org/es/informes/internet-bajo-vigilancia.

[20] Era un servicio de mensajería electrónica mediado por una aplicación que no permitía el acceso a internet.

[21] La posesión privada de computadoras personales era muy escasa aún en la segunda mitad de la década de los años 90s del siglo pasado.

[22] Hasta donde puede acreditar el autor de estas líneas, estas cuotas mensuales de navegación en internet todavía existen en las universidades cubanas.

[23] La entrada de computadoras y sus componentes a Cuba estuvo fuertemente restringida por el gobierno cubano a través de la Aduana General de la Republica durante décadas. Para poder ingresar al territorio nacional cubano una computadora era necesario presentar una carta firmada por la dirección del centro de trabajo del viajero (si este era cubano residente en la isla) donde se le autorizaba a ingresar el equipo de cómputo “por razones de su trabajo”. En el caso de los turistas y cubanos residentes fuera de Cuba que al visitar la isla estuvieran en posesión de una computadora, la Aduana anotaba el número de serie del equipo, el cual era corroborado por los aduaneros en el momento de abandonar el país. Si el viajero no mostraba la misma computadora en el aeropuerto, no podía salir de Cuba. Estas medidas comenzaron a suavizarse en el primer lustro de este siglo.

[24] Aún con este escaso nivel de conectividad, en enero de 2007 se desarrolló un proceso autoorganizado de protestas entre los intelectuales cubanos conocido como la “guerrita de los e-mails”. La razón fue la aparición de Luis Pavón Tamayo en un programa de la TV cubana llamado Impronta dedicado a rendir homenaje a figuras relevantes de la cultura nacional. Pavón Tamayo fue presidente del Consejo Nacional de Cultura entre 1971 y 1976. Ese período fue bautizado por los intelectuales cubanos como “El quinquenio gris”, o el “Pavonato” debido al dogmatismo, la censura y la represión en todos los ámbitos de la cultura que ejecutó este funcionario. Una descripción muy pormenorizada de los antecedentes de la “guerrita de los e-mails” puede encontrarse en: C. Gilman. “Fantasmas en la televisión, guerrita de los e-mails, relectura del pasado y episodios de transculturación cubano-soviéticos”, CONICET, Universidad de Buenos Aires.
https://www.academia.edu/44684524/Fantasmas_en_la_televisión_guerrita_de_los
_e_mails_relectura_del_pasado_y_episodios_de_transculturación_cubano_soviéticos.

[25] https://www.sld.cu/

[26] https://www.ecured.cu/SNET.
http://www.cubadebate.cu/noticias/2016/09/16/snet-la-primera-comunidad-inalambrica-en-cuba-fotos-infografia-y-pdf/

[27] https://www.wired.com/2017/07/asomandonos-la-revolucion-cubana-de-internet-hecha-por-los-propios-cubanos/

[28] La posesión de computadoras portátiles en esa época era aún más escasa.

[29] Existía un acuerdo tácito con los servicios de inteligencia del gobierno cubano para que los cientos de nodos de SNet fueran monitoreados informalmente por administradores voluntarios que se aseguraran de que los usuarios no compartieran pornografía, ni se comentara sobre política, ni conectaran SNet de forma ilícitas al internet. https://diariodecuba.com/cuba/1422357536_12545.html

[30] https://www.mincom.gob.cu/sites/default/files/marcoregulatorio/r_98-19_reglamento_redes_inalambricas.pdf

[31] https://diariodecuba.com/cuba/1565600131_48075.html

https://diariodecuba.com/cuba/1565876413_48147.html

https://diariodecuba.com/derechos-humanos/1566055502_48190.html

https://diariodecuba.com/derechos-humanos/1566158452_47933.html

[32] Google le ofreció a principios del año 2016 al gobierno cubano un servicio de internet de alta calidad (https://latam.googleblog.com/2016/03/adelante.html ). Las autoridades de la isla declinaron la oferta. Sin embargo, consultado por el canal Russia Today en septiembre del 2020, el Dr. Jorge Luis Perdomo Di-Lella, Ministro de Comunicaciones de Cuba, afirmó que: “Las restricciones al acceso a Internet en Cuba se deben, única y exclusivamente, a las limitaciones económicas que hemos enfrentado”. Ver: https://iwpr.net/global-voices/cubas-internet-blocked-pages-and-chinese-tech.

[33] Ver nota al pie número 27.

[34] Un estudio muy completo de este fenómeno cultural puede encontrase en C. Celecia, ““El paquete” en la circulación offline de contenidos alternativos en Cuba: mirar sus abordajes, pensar sus perspectivas”, Revista Interdisciplina, vol. 8, (22), pags. 67-85, 2020. doi.org/10.22201/ceiich.24485705e.2020.22.76419.

[35] C. Celecia, J. Juárez, O. Fontanelli, “Circulación offline de contenidos de entretenimiento en Cuba. Un acercamiento al “paquete semanal” (en preparación).

[36] https://www.etecsa.cu/inicio/se_amplia_servicio_internet_en_cuba/

[37] https://data.worldbank.org/indicator/IT.NET.USER.ZS?locations=CU-ZJ. Estas cifras del Banco Mundial incluían redes controladas en ámbitos laborales y escolares. Según Freedom House la penetración en los hogares alcanzaba solo el 18%: https://freedomhouse.org/country/cuba/freedom-net/2020.

[38] http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/07/13/diputados-analizan-politica-integral-para-el-perfeccionamiento-de-la-informatizacion-de-la-sociedad-en-cuba/

[39] https://iwpr.net/global-voices/cubas-internet-blocked-pages-and-chinese-tech.

Ricardo Mansilla

Ricardo Mansilla es Dr. En Matemáticas por la Universidad de La Habana, Cuba y Mtro. en Ciencias Económicas por la Universidad de Carleton, Canadá. Ha sido profesor de la Universidad de La Habana, Paris XI y Moscú. Actualmente es investigador del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la UNAM. Sus intereses científicos incluyen la modelación de epidemias, la Física Estadística de los mercados financieros, el estudio de las redes sociales y su uso para analizar procesos electorales. Es editor de la Revista Interdisciplina. Su lista de publicaciones está disponible en www.ceiich.unam.mx

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