La segunda fuga de ‘El Chapo’ Jorge Cadena-Roa

Segunda fuga de El Chapo Guzmán

Enrique Peña Nieto tomó posesión de la presidencia de México el 1 de diciembre de 2012. El Partido Revolucionario Institucional (PRI) recuperaba así la Presidencia de la República de manos de los dos únicos presidentes surgidos de la oposición, Vicente Fox y Felipe Calderón. Estos dos gobernantes, del Partido Acción Nacional (PAN), habían dejado intactas las principales bases del viejo régimen y con ello limitaron los alcances de la democratización en curso.

La lucha contra el crimen organizado que el presidente Calderón había escalado desde el 2006, dejó unos 70 mil muertos, centenas de miles de desplazados y numerosas violaciones de los derechos humanos. Todo lo cual pavimentó el camino de regreso del PRI, que en todo caso había conservado la mayoría de las gobernaciones y alcaldías, más una considerable bancada legislativa.

Peña Nieto proyectaba la imagen de un líder joven (acaba de cumplir 49 años) y con capacidad de llegar a acuerdos con una oposición renuente a negociar. Durante 2013 y al amparo del Pacto por México (un acuerdo entre los partidos mayoritarios en el Congreso) se aprobaron reformas de importancia en materia educativa, energética, política, de telecomunicaciones y otras. Algunas requirieron cambios en la Constitución, que fueron procesados en tiempo récord y con la necesaria aprobación de los congresos de los estados. Gracias a este audaz impulso reformista, Peña alcanzó un notable reconocimiento internacional.

 

Un preso para exhibir

 

Así estaban las cosas cuando fue capturado Joaquín Guzmán Loera -alias ‘El Chapo’-, a menos de catorce meses de la toma de posesión de Peña Nieto.

Como entonces señalé en la revista Razón Pública, la captura tuvo un gran impacto mediático. ‘El Chapo’ se había escapado de la prisión de máxima seguridad de Puente Grande, Jalisco, escondido en un carrito donde sacaban la ropa sucia del penal, en enero de 2001 y a unas pocas semanas de posesionarse Fox como presidente. ‘El Chapo’ se mantuvo prófugo durante trece años. Se dice que varias veces estuvo a punto de ser capturado pero escapaba porque le avisaban sus informantes dentro de las fuerzas de seguridad o porque sus refugios contaban con puertas de acero y túneles subterráneos, lo cual le daba los minutos necesarios para huir. Su recaptura fue sin duda un logro importante pare el gobierno Peña, que sugería el restablecimiento de la coordinación entre las agencias de seguridad del Estado, perdidas bajo el PAN.

Durante 2013 y los primeros nueve meses de 2014 parecía que Peña estaba teniendo avances políticos y mejorías de imagen. Además de sus acuerdos con la oposición, el gobierno había encarcelado a la lideresa vitalicia del sindicato de maestros y había recapturado al criminal más buscado del momento.

Cada éxito de Peña reforzaba la idea de que algunos de los problemas más graves del país se habían agudizado bajo el PAN, y que el PRI estaba consiguiendo lo que no había logrado su rival. Como Peña quería exhibir los avances en la reconstrucción de las capacidades del Estado, no tenía disposición para extraditar al ‘Chapo’ a Estados Unidos: se trataba de mostrar a propios y extraños que México estaba en capacidad para detenerlo, juzgarlo, condenarlo y mantenerlo preso. Pero a estas alturas el chiste se cuenta solo.

Desde el último trimestre del 2014, la imagen de Peña Nieto se ha deteriorado considerablemente. Las ejecuciones extrajudiciales de Tlatlaya y la desaparición forzada de los 43 estudiantes de la escuela para maestros de Ayotzinapa marcaron un punto de inflexión, como también mostré en Razón Pública. A ello se sumaron las acusaciones de conflicto de interés y corrupción del presidente y otros altos funcionarios. La fuga del ‘Chapo’ el pasado 11 de julio ha profundizado ese deterioro.

 

De avanzada ingeniería

 

Resulta notable que las detenciones de ‘El Chapo’ no paralizaran ni dividieran a su organización, sino que ésta hubiese seguido operando en medio de continuos enfrenamientos, tanto con las fuerzas policíacas y militares como con los carteles rivales que se han multiplicado.

Con todo y su líder preso, el cartel de Sinaloa pudo movilizar recursos suficientes para construir bajo los cimientos de un penal de máxima seguridad, a diez metros de profundidad, un túnel de 1,500 metros de longitud, 1,7 metros de altura y 80 cm. de anchura, con luz eléctrica, ductos de aire y rieles para que corriera sobre ellos una motocicleta adaptada.

El reverso de esa historia de capacidades organizativas, recursos y lealtades es la de las incapacidades y la corrupción dentro del Estado mexicano. Se sabía ya que ‘El Chapo’ contaba con un equipo de ingenieros especializados en construir túneles para pasar narcóticos por debajo de la frontera con Estados Unidos. Se le atribuyen más de cien túneles trasfronterizos. Su construcción es la especialidad de la casa.

Pero desde que llegó al penal del Altiplano, ‘El Chapo’ fue confinado a una celda situada a nivel del suelo y nunca se cambió a otra, aunque sea rutinario rotar a los reos más peligrosos. La precisión de la boca del túnel es milimétrica: el hueco se abrió en un punto ciego de la celda, tras la barda de la regadera. Algo así es concebible solo con el uso de instrumentos de geolocalización muy precisos. Los sistemas perimetrales de detección de ruido, vibraciones y calor no revelaron la construcción de un túnel que desplazó 2.652 m3 de tierra. Fallaron también los micrófonos de alta fidelidad de las celdas, los detectores de metales y de frecuencias. Bueno, si no fallaron, fueron desconectados o desatendidos.

La fuga de ‘El Chapo’ a través de un túnel construido para un solo viaje de salida reveló la existencia de una red invisible de vasos comunicantes entre funcionarios públicos y grupos criminales por donde circulan bienes, recursos y personas de manera regular y en las dos direcciones.

Los ejércitos privados al servicio del crimen se alimentan de desertores de las fuerzas armadas mexicanas y guatemaltecas. Hay policías en servicio que reciben órdenes de los grupos criminales. Hay grupos criminales que ocasionalmente hacen el trabajo sucio de los grupos de poder local para que desincentiven a la gente que pretende organizarse, presentar demandas y efectuar protestas. Y hay suficientes datos para demostrarlo: los 43 estudiantes de Ayotzinapa fueron detenidos por policías municipales de Iguala y entregados al grupo criminal Guerreros Unidos, del cual formaban parte el Alcalde y su esposa.

No se trata de un caso aislado de desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales donde colaboraron policías y criminales bajo las órdenes de un alcalde postulado por un partido político nacional. No es la excepción, aunque tampoco es la norma: no se sabe qué tan extendida sea esta práctica, pero sin duda segmentos del Estado mexicano se encuentran penetrados y corrompidos.

El túnel por donde huyó ‘El Chapo’ es parte de una red de túneles que comunican la función pública con el crimen organizado. La frase de Álvaro Obregón en 1923 según la cual “no hay general mexicano que resista un cañonazo de cincuenta mil pesos”, sigue tan vigente ahora como en la época de construcción del Estado posrevolucionario. Claro que cuando algún valiente resiste un cañonazo de ésos, siempre están a la mano los poderes de la intimidación o del asesinato.

‘El Chapo’ se fugó de la mejor cárcel de México. Esto desnuda las carencias de un Estado corroído por la corrupción, donde las deficiencias en el sistema de justicia se traducen en impunidad generalizada. La fuga muestra que fracasaron los intentos por restablecer la coordinación entre las varias agencias estatales y mejorar la efectividad de las instituciones. Indica que México enfrenta problemas, no de un gobierno u otro, no de un partido u otro, sino localizados en las entrañas mismas del Estado.

Existen vasos comunicantes entre los grupos dedicados al narcotráfico y los dedicados a la extorsión, al secuestro, el contrabando, la piratería y el tráfico de personas. Ese ‘bajo mundo’ está comunicado con el ‘alto mundo’ de las elites políticas e institucionales (partidos políticos, funcionarios públicos, jueces, policías y fuerzas armadas) y con las elites económicas que lavan las multimillonarias ganancias procedentes de las actividades criminales invirtiéndolas en negocios legales. Las redes que integran ambos mundos, el ‘bajo’ y el ‘alto’, forman un solo mundo donde participan ingenieros que cavan túneles, pilotos que manejan aviones, barcos y vehículos, mecánicos que se encargan de su mantenimiento. El crimen organizado no está integrado solo por bandas de sicarios ignorantes, despiadados y sanguinarios. En sus filas colaboran también profesionales talentosos como abogados, contadores, químicos, médico, mecánicos.

Si hace unos meses la administración Peña Nieto irradiaba optimismo, ahora priva un ánimo de fin de gobierno, de un presidente que pierde poder y efectividad cuando no ha trascurrido la primera mitad del periodo para el que fue electo. Aún suponiendo que el gobierno federal tenga la voluntad de combatir al crimen organizado, la fuga de ‘El Chapo’ muestra que no tiene la capacidad.

Como van las cosas, la segunda parte del sexenio parecerá inusualmente prolongada, será la larga agonía de un gobierno fracasado y un país que le queda grande a una clase política corrupta e impune.

*Este artículo se publicó el 27 de julio de 2015 en Razón Pública  http://www.razonpublica.com/index.php/internacional-temas-32/8667-la-segunda-fuga-de-%E2%80%98el-chapo%E2%80%99.html

Jorge Cadena-Roa

Doctor en Sociología por la Universidad de Wisconsin-Madison. Investigador del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la UNAM e Investigador Nacional del SNI. Coordinador del Laboratorio de Análisis de Organizaciones y Movimientos Sociales (LAOMS), miembro de la Red de Estudios sobre Desempeño Asociativo (REDA) y del Seminario Institucional Perspectiva democrática del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM. Ha publicado numerosos trabajos sobre acción colectiva, protestas, movimientos sociales, organizaciones civiles y democracia, algunos de los cuales se pueden descargar picando en esta liga.

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