Protestas, producción de discurso y nuevas tecnologías Paulina Morales

Protestas, producción de discurso y nuevas tecnologías

Entre las muchas aristas que permiten analizar el estallido social de estos días se encuentra el papel que han jugado las nuevas tecnologías de la comunicación y la información, rol que al parecer el Ejecutivo ha desatendido significativamente. La relación entre ejercicio del poder y las tecnologías puede ser leído al menos en dos direcciones. Por una parte, respecto de los registros que va dejando la propia acción del poder político, en este caso, el gobierno de Sebastián Piñera frente a la crisis. Por otra, en relación con cómo ese ejercicio político gubernamental es observado, registrado y replicado por la propia ciudadanía. Continuar leyendo…

Indignarse no basta (1). La relación entre la percepción de injusticia y la acción colectiva Eduardo Roberto Carlos, Pilar Ospina Grajales y Michelle Vyoleta Romero Gallardo

Indignarse no basta (1). La relación entre la percepción de injusticia y la acción colectiva

Fenómenos como las protestas populares contra los gobiernos del Magreb y el Máshrek a finales de 2010, el movimiento de los indignados en España en 2011 y Occupy Wall Street el mismo año, contribuyeron hace casi una década a reposicionar a los agravios en la agenda de discusión de las causas de la acción colectiva.[i] A partir de ello, los medios internacionales de comunicación masiva han conformado una retórica en la que los actos de protesta pública parecieran hallar la explicación de su origen en estados de efervescencia y saturación de emociones y percepciones de injusticia. Continuar leyendo…

Carta desde Chile a México Paulina Morales

Carta desde Chile a México

En estas horas en Chile,

Al sur del mundo, ha vuelto a sobrevolar la nefasta figura del dictador Augusto Pinochet. Cuando el trauma de la pasada y cruenta dictadura aún pervive en la población chilena, en un acto de total irresponsabilidad política el presidente de la República, Sebastián Piñera, ha retomado las palabras del dictador para decir al país que “estamos en guerra”. Esta declaración tiene como corolario al día de hoy: 2.138 detenidos -de los cuales 169 corresponde a niñas, niños y adolescentes-, 376 heridos y 5 muertos por agentes del Estado (entre más de una decena de muertos en circunstancias aún no aclaradas completamente). Continuar leyendo…